Cultura Cervecera

En Ecuador el 56.7% de la población consume cerveza y de este valor solo el 0.58% consume cerveza artesanal, este valor puede ser considerado un éxito, más sabiendo que la revolución acaba de de estallar y cada vez son mas los productores y consumidores que optan por la cerveza artesanal y de calidad.

Apostar por este modelo cervecero es un batalla de David Contra Goliat, con el único fin que se devuelva la reputación que de una cerveza bien hecha 

De esta manera, conseguimos acercar al público a la cerveza “de verdad”, forjando una identidad propia y rescatar estilos que, de no ser por el artesanales, hubieran quedado en el olvido. Es nuestra particular manera de hacer entender al consumidor final todo el trabajo artesano que hay detrás de una cerveza artesanal, y ya no solo la labor de los brewers, si no que todos los ingredientes utilizados en el proceso son de primera calidad. En la actualidad los cerveceros artesanales no abogan por lúpulos o maltas de segunda categoría. quieren los ingredientes más frescos para que la experiencia sea inigualable, y por ello, llegar al entendimiento de porqué la cerveza artesana es más cara que la industrial.

Diversas Asociaciones trabajan diariamente para promover la cultura cervecera y que la cerveza de calidad llegue a todos los rincones. a pesar de la trabas fiscales que impiden en muchos casos que una cerveza  de calidad no llegue al mercado. 
Me siento orgullos de pertenecer a este 0.58% que cada vez crece más. Afortunadamente, el número de personas interesadas aumenta exponencial cada año y que poco a poco las industrias cerveceras se ven obligadas a emular a las fábricas artesanales elaborando estilos nuevos e intentando vender una calidad que difícilmente llega a parecerse a la de las cerveceras pequeñas. Y es que, por mucha maquinaria y capital que puedan tener las fábricas industriales, esta es una revolución que viene desde abajo y ha sido impulsada por la pasión y el amor a la cerveza. Aquellos que antes despreciaban una cerveza artesanal, creyendo que los “cerveceros de garaje” íbamos a intoxicar al público, ahora se echan las manos a la cabeza y mueven los hilos que puedan para que no se les “coman la tostada”
Por suerte, estos años de crecimiento han servido para que el público conozca qué es y qué no es un producto de calidad, provocando que el sector artesanal continúe su expansión y así todos podamos seguir disfrutando de lo que más nos gusta: cerveza artesana y de calidad. Salud!

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